Cobrar a clientes morosos: las cinco armas del recobro

cobrar a clientes morosos
Cobrar a clientes morosos: las cinco armas del recobro
5 (100%) 2 votes

Eres un profesional o tienes una empresa, quizás proveedora, que trata de sacar su negocio adelante cuadrando como mejor sabe los ingresos y gastos cuando, de repente, aparecen los morosos… Puede ser que sólo se trate de un cliente que se retrasa en el pago, pero, por desgracia, muchos de esos retrasos acaban siendo incumplimientos totales que, en ocasiones, si se acumulan varios impagos o el que surge es de elevada cuantía, puede llegar a descuadrar las cuentas de la empresa completamente y amenazar con acabar con ella. Saber cobrar a clientes morosos se revela, en estos casos, como una habilidad que puede significar la diferencia entre salvar el negocio o echar el cierre.

Pero nadie nace sabiendo y la mayoría de las personas que inician una actividad profesional o empresarial parten de la buena fe y de la creencia de que quienes los contraten cumplirán con sus obligaciones, por lo que cuando se encuentran con los impagos pueden verse sumidos en cierta confusión.

Nosotros llevamos años luchando contra la morosidad por lo que estamos en condiciones de realizar una enumeración de las principales herramientas y acciones que, hoy en día, se pueden encontrar en nuestro sistema para tratar de recuperar el dinero debido.

I. Las cinco armas para cobrar a clientes morosos.

1. ¿Qué es la negociación previa?

Lo que hemos llamado “negociación previa” es la fase en la que descubrimos que existe un retraso en un pago por parte de un cliente. En estas situaciones, normalmente, aún no sabemos si se trata únicamente de un error del cliente, de un pequeño desfase en el plazo de cumplimiento de su obligación por algún apuro económico temporal del mismo, si estamos ante un problema más serio en sus finanzas que requerirá la aplicación de cierta flexibilidad a la hora de reclamar el cumplimiento de su obligación de pago, quizás concediendo un aplazamiento o incluso una quita de la deuda, o si, en último extremo, el cliente realmente resulta ser un deudor en toda regla y se trata de uno de los casos en los que hay que plantearse cómo cobrar a clientes morosos.

Se trata, en definitiva, de una actividad que requiere llevar un seguimiento de los cobros de la empresa y de los contactos con los clientes que se retrasan, lo que implica un esfuerzo y un coste en trabajo y tiempo

cobrar a clientes morosos

Para salir de dudas y conocer qué estrategia seguir, antes de llevar a cabo ninguna acción precipitada de reclamación formal que pudiera hacernos perder innecesariamente un posible cliente leal, lo más acertado es mantener un primer contacto con el mismo: se trataría de usar el mismo medio que se viniera utilizando anteriormente de manera habitual para comunicarse con el cliente (teléfono, email, mensaje…) para comunicarle la existencia del retraso en el pago, en tono amigable pero con la seriedad necesaria.

Si el cliente se compromete, en este punto, a resolver la situación, nuestro consejo es que, sin abandonar el tono amistoso, se le indique un plazo máximo para hacerlo. Transcurrido el mismo, o si hemos obtenido del cliente evasivas y excusas, no hay una regla fija para dar por terminada esta fase, sino que habrá que estar al caso concreto para, a la vista de las circunstancias de deudor y deuda, dar por finalizada la etapa de reclamación cordial, o alargarla más.

Se trata, en definitiva, de una actividad que requiere llevar un seguimiento de los cobros de la empresa y de los contactos con los clientes que se retrasan, lo que implica un esfuerzo y un coste en trabajo y tiempo que la empresa podrá asumir, incluso creando un departamento específico, o externalizar a una entidad gestora, por ejemplo.

2. ¿En qué consiste la reclamación formal para cobrar a clientes morosos?

Cuando ya se ha agotado la vía amistosa del contacto previo, bien porque se ha confirmado la condición de moroso del cliente, merced a sus evasivas o directamente negativa a pagar su deuda, o bien porque ha transcurrido el plazo que se había concedido para resolver el retraso en el pago, lo aconsejable es realizar una nueva reclamación pero, esta vez, de modo formal y solemne.

Se  puede utilizar el método del burofax con acuse de recibo y certificación de texto o, incluso, la del requerimiento notarial, si la cuantía y circunstancias de la deuda lo aconsejan.

Se trata de hacer ver al deudor que el requerimiento de pago que se está realizando en esta ocasión tiene como objetivo preparar el ejercicio de acciones judiciales. Para ello, se  puede utilizar el método del burofax con acuse de recibo y certificación de texto o, incluso, la del requerimiento notarial, si la cuantía y circunstancias de la deuda lo aconsejan.

cobrar a clientes morosos

En el contenido de dicho requerimiento se deberá emplear un lenguaje más formal y contundente, identificando el impago, la necesidad de que se resuelva en el plazo (corto) que se otorgue y advirtiendo expresamente del inicio de las acciones legales que en Derecho correspondan, en caso contrario.

Al igual que ocurría con el punto anterior, en este caso se puede delegar la realización de esta gestión a una entidad externa o, lo que suele ser también habitual, directamente al abogado de la empresa acreedora.

3. ¿Se puede realizar alguna actuación entre el requerimiento formal y la interposición de acciones?

En este tercer punto debemos responder a la pregunta que planteamos afirmativamente. Hablamos de todas aquellas actuaciones de gestión de cobro y seguimiento del deudor que, normalmente, se desarrollan por parte de una empresa de recobro que el acreedor contrata para intentar acelerar y asegurar el cobro de la deuda.

cobrar a clientes morosos

Las acciones a las que nos referimos para cobrar a clientes morosos suelen consistir en llamadas periódicas, visitas presenciales al deudor por parte de un gestor de cobro profesional, envío de mensajes y labores de investigación sobre su patrimonio o localización.

También nos encontramos la posibilidad que muchas empresas de recobro ofrecen de adquirir la deuda a cambio de un precio cuya cuantía será bastante inferior a suma debida, pero que ofrece la ventaja de recibir de manera inmediata el dinero pactado, de modo que la posición de acreedor pasará a estar ocupada por la entidad compradora del crédito. (Para más información sobre la venta de deudas, consulta nuestro post relacionado con este tema).

Las acciones a las que nos referimos para cobrar a clientes morosos suelen consistir en llamadas periódicas, visitas presenciales al deudor por parte de un gestor de cobro profesional, envío de mensajes y labores de investigación sobre su patrimonio o localización.

Aunque ya hemos adelantado que estas actuaciones suelen delegarse a una entidad que se ocupe profesionalmente en el recobro de cantidades y cuyos servicios, habitualmente, suelen abarcar también la vía judicial, nada impide que sea el propio acreedor, mediante la disposición de parte de su personal para la realización de este servicio, quien desarrolle estas gestiones, si constata que en la relación coste-recobro sale más beneficiado.

4. ¿En qué consiste el recurso a los juzgados para cobrar a clientes morosos?

Agotada las posibilidades extrajudiciales sin que se haya logrado recuperar el cobro de lo debido, la única opción que, hasta ahora, se presentaba a los profesionales o empresas acreedoras, era acudir a la vía judicial.

se trata de un proceso que, a la postre, acaba resultando más costoso, largo y poco eficaz de lo que se concibió originalmente por el Legislador

Efectivamente, el proceso monitorio es el último recurso que la legislación prevé para la reclamación judicial de cantidades, aunque, tal y como explicamos en nuestro post “La falta de eficacia del monitorio para recobrar impagados”, que puedes visitar en este momento, se trata de un proceso que, a la postre, acaba resultando más costoso, largo y poco eficaz de lo que se concibió originalmente por el Legislador, aunque no deja de ser el procedimiento judicial más interesante para la reclamación de cantidades dinerarias adeudadas como consecuencia de una actividad comercial, de nuestro sistema.

II. La quinta herramienta para cobrar a clientes morosos: el fichero de morosidad.

¿Puede cualquier empresa o autónomo usar un fichero de morosidad?

Desde que existe ICIRED, la respuesta es sí. El objeto de nuestra plataforma ha sido, desde el principio, poner a disposición de cualquier persona (empresa grande, pequeña o mediana, profesional-autónomo e incluso particular) que sufra un impago, siempre que se trate de un crédito cierto, vencido, exigible y de una antigüedad inferior a seis años, la misma herramienta de la que han venido disfrutando tradicionalmente sólo los bancos, entidades financieras y grandes compañías de telecomunicación para cobrar a clientes morosos: los ficheros de morosidad.

Mediante el fichero ICIRED, todo aquél que esté padeciendo los retrasos, a veces indefinidos, en el cobro de deudas, puede publicar los datos de su moroso para que cualquier tercero con interés legítimo pueda conocer que esa persona, física o jurídica, es un deudor.

cobrar a clientes morosos

Se trata, por tanto, de una posibilidad que se puede utilizar por el acreedor en cualquier fase de la reclamación que hemos explicado en el punto anterior, sirviendo como eficaz elemento de presión para lograr que el deudor pague lo que debe, con tal de evitar que cualquier persona interesada pueda conocer que es un moroso y que su reputación financiera caiga en picado.

Se configura como un instrumento para cobrar a clientes morosos y prevenir impagos en el futuro que puede operar de manera paralela y simultánea a otras actuaciones que desee utilizar el acreedor, incluido el ejercicio de acciones judiciales o la contratación de un seguro.

Mediante el fichero ICIRED, todo aquél que esté padeciendo los retrasos, a veces indefinidos, en el cobro de deudas, puede publicar los datos de su moroso

Las posibilidades que te ofrece ICIRED para cobrar a clientes morosos son enormes y, además, se multiplican cuantas más empresas y profesionales lo usan, por lo que si quieres colaborar en nuestra cruzada para reducir la morosidad en nuestro país al mínimo y hacer desaparecer la que tú sufres, acércate a nuestra web o contacta con nosotros, si lo prefieres, mediante el número gratuito 912 668 043, o enviándonos un correo con tus dudas a la dirección info@iciredimpagados.com. También nos las puedes plantear en el chat habilitado en nuestra página web.

Artículos relacionados
Cuándo prescribe una deuda y hasta cuándo se puede publicar ... Cualquier profesional o empresario que se dedique al mundo de la reclamación de impagos, reconocerá que una de las cuest...
Cómo cobrar un dinero que me deben. El fichero del que todo ... Cuando un banco, una entidad financiera importante o una compañía de telecomunicaciones grande, tiene un impago, por peq...
Segestión vs Icired Siguiendo con la serie de posts que estamos dedicando a las empresas de recobro más conocidas de nuestro país y comparan...
Cobratis vs Icired Aunque las empresas que se dedican a tratar de obtener el cobro de cantidades debidas a sus clientes realizan una labor ...